Convirtiendo al enfado en nuestro aliado

El ‘punching bag’ de la sala ha estado en constante uso esta semana. Ha golpeado a los niños, me ha golpeado a mi, se a estirado hasta su máximo, ha recibido muchos golpes. Ahora que lo pienso los ‘churros’ también han tenido mucha acción. Se han convertido en espadas filosas que ‘matan gente’. Han sido golpeadas y han recibido impactos. Cortaron cuellos, traspasaron cuerpos y laceraron pieles.

Por suerte todo esto ha sido a través de la imaginación. Nos convertimos en personajes de StarWars, en boxeadores, en amo y esclava, en caballeros, en nosotros mismos. Hemos sido lo que el niño ha necesitado ser. Expresar la rabia puede ser muy amenazante y terrorífico. A través de estos personajes, de estos juegos, los niños van expresando sus sentimientos. Los cuales son aceptados y apoyados.

Al finalizar estas sesiones me he quedado reflexionando.

¿Porqué tendrán tanta rabia guardada estos niños? ¿Qué les ha pasado en la vida para sentirse así?

De repente mi reflexión cambió. Se transformo en ¿qué hacemos los adultos para que los niños tengan que guardar tanta rabia? ¿solemos expresar la rabia antes de explotar? ¿creemos que expresar el enojo es sano y beneficioso?

La Real Academia Española define enojo como,

  1. Movimiento del ánimo que suscita ira contra alguien.

En la sociedad actual solemos ignorar a nuestro cuerpo y nuestra propia autorregulación. El enojo o ira nos da miedo. No permitimos expresarlo. En México hay un dicho popular que dice, “el que se enoja pierde”.  ¿Qué pasa con este dicho? No permite que uno exprese el enojo. Solemos pensar que el expresarlo es algo destructivo o ‘malo’. Puede ser destructivo cuando se convierte en ira o rabia. Cuando la intensidad del sentimiento aumenta. Llega un punto cuando tenemos tanta rabia o ira que no lo podemos controlar y gritamos, golpeamos y en ocasiones hacemos daño.

¿Cómo podemos evitar llegar a la ira o a la rabia? ¿Qué podemos hacer para que los niños aprendan a aceptar y a gestionar su enojo?

5 formas para que los niños acepten y controlen el enojo

  • Identifica tu propio enojo. Cuando eres consciente de los momentos o razones que te enfadan te será más fácil poder controlarlo. Para esto hay que reconocer cuando aparece.
  • Ayuda a detectar cuando se esta enfadando tu hijo. Se su espejo, refleja cuando veas que comienza a enfadarse, no esperes a que ‘explote’. Detectar los momentos anteriores a la ‘explosión’ les ayuda a ser conscientes de cuando esta apareciendo esta emoción.
  • Si tu gritas él grita. Lo gritos de enfado no ayudan a que los niños comprendan lo que sucede. Aprenden a expresar su enfado a través de los gritos. Copian lo que ven. Cuando sientas mucha frustración, tomate un tiempo para intentar tranquilizarte antes de reaccionar. Se que no es fácil.
  • No niegues el enojo. Intenta empezar a aceptar el enojo. Es una emoción necesaria para la supervivencia. Nos ayuda a comprender que acciones nos molestan de los demás y a protegernos. Acéptalo y quítale importancia.
  • Encuentra maneras sanas de expresar el enojo. Para no ‘explotar’ necesitamos expresar lo que sentimos en ese momento. Si lo ‘tragamos’ o negamos nos hará daño y saldrá tarde o temprano. Hay muchas maneras de expresar el enojo sin ser violento. Un ejemplo es poder golpear un cojin mientras que se grita o hace algún sonido. El hacer ejercicio es otra manera, y si mientras que lo haces ‘bufas’ (haces buff buff buff) saldrá mucho mejor.

Es importante explicar a los niños que el enojo es sano y normal.

Que todos sentimos enfado y que nos ayuda a aprender más de nosotros mismos. Hay muchas maneras de expresar el enojo. Depende de la personalidad de cada uno la manera en que lo pueda hacer. Los niños necesitan una explicación de cómo lo pueden hacer y cuando hacerlo. Por ejemplo, si se le permite golpear el cojín, es imprescindible que tenga los conocimientos que esto lo puede hacer solo con el cojín no con personas. Cuando se le explican las cosas a lo niños ellos lo comprenden mejor de lo que creemos. Es cuestión de que sientan confianza y seguridad.

Tú también permítete sentir tu enojo. Si tu hijo no ve que tu también lo expresas no comprenderán que sucede, es un poco contradictorio. Los niños aprenden copiando las acciones que observan. Ten eso en cuenta. Cuidarte es importante para poder cuidar a los demás.

No tengas miedo de sentir enfado, acéptalo y acógelo.Conviértelo en tu aliado y no en tu enemigo. Hablar con alguien sobre lo que estas sintiendo te ayudará a que disminuya la intensidad.

La próxima semana pondré más maneras sanas para expresar el enojo en casa.

¡No te lo pierdas!

Add Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Teléfono 917 375 308
Calle Velázquez 15, 1º derecha. 28001.
Madrid, España
banner 7

¡No esperes más!

Revisa tu email y confirma tu suscripción