¿En algún momento te has sentido así?,

Te encuentras en el metro y comienzas a sentir que te mareas, tu respiración aumenta, sientes hormigueos en tus extremidades y te empieza a doler el pecho. Te asustas y las sensaciones aumentan, no sabes como controlarlas y el miedo crece. No entiendes porque te sucede en ese momento. Te cuesta controlarte y sentirte seguro… Entonces probablemente estas viviendo un ataque de pánico.

Muchos de los jóvenes que vienen a terapia describen estas sensaciones como algo común en su vida diaria. Les dan miedo y están cansados de no poder controlarlos. Intentan entender la razón de por que sucede en ese momento, pero les es muy difícil.

Durante las sesiones hemos descubierto técnicas que les funcionan a todos por igual para relajarse durante el ataque. Hoy quiero compartir contigo una técnica para que puedas aplicarla, si en algún momento te sientes así.

5 pasos para relajarte:
  1. Lo más importante que tienes que hacer, estés donde estés, es buscar un sitio donde sentarte cómodamente (o el sitio más cómodo que puedas encontrar). Que tu espalda y tus piernas estén bien sujetas por el asiento y el respaldo. Y que te repitas varias veces que tu puedes cambiar esa sensación.
  2. Una vez sentado céntrate en sentir el apoyo de la silla sobre tu cuerpo. Se consciente de que partes de tu cuerpo tocan la silla. Ejemplo: si toda tu espalda esta bien apoyada en el respaldo o solo la parte inferior.
    Si el respaldo es corto, intenta poner tu espalda recta y abrir el pecho (esto ayudará a que pueda entrar mayor cantidad de aire a tus pulmones).
    Algunos chicos me han dicho que para ellos esta postura es muy incómoda, así que no te preocupes si no estas cómodo al principio.
  3. Fíjate en cómo tienes los pies puestos en el suelo. Ejemplo: puedes estar tocando el suelo solo con las puntas. Mueve tus pies hasta que sientas que toda la planta de tus pies esté tocando el suelo. Es importante que sientas desde los dedos hasta los talones. Siente como estos sostienen tu cuerpo, siente el peso que pones en ellos. Normalmente cuando haces esto tus piernas están dobladas con un ángulo de 90 grados.
  4. Una vez consciente del apoyo de la silla y de los pies, comienza a hacer respiraciones profundas y lentas. Céntrate en inflar tu estómago lo más que puedas y después desinflarlo. Intenta que la inhalación y la exhalación duren el mismo tiempo. Puedes hacer esto contando, ejemplo: 5 segundos de inhalación y 5 segundos de exhalación.
  5. Haz esto por varios minutos. Es importante que tu mente este centrada en notar tu respiración, tu cuerpo en la silla y tus pies. Si tu mente se va a otros temas puede que el miedo aumente y las sensaciones se potencien.

 

Estos sencillos pasos te ayudarán a que esas sensaciones disminuyan cuando tu atención se encuentra en otro tópico. Es muy importante estar seguro de que tu mismo puedes cambiar estas sensaciones. La autoconfianza es importante para el éxito de esta técnica. Puede pasar que las primeras veces que lo intentes no tengas mucho éxito si no crees en que lo puedes cambiar.

El cuerpo es muy inteligente. Gracias a los jóvenes que vienen a sesión, a sus experiencias y a la teoría, hemos podido concluir que su cuerpo tiene algo importante que decirles y no puede esperar más. El camino hacia este conocimiento no es fácil, pero vale la pena una vez que el mensaje es descifrado.

Si tú, lector, has llegado a sentir estas sensaciones y cada vez son más constantes, te recomiendo que busques un terapeuta con el que te sientas seguro para poder trabajar y descifrar este mensaje que tu cuerpo te quiere dar.

Si pruebas la técnica y te ayuda por favor compártelo con nosotros. Nos gustaría saber como fue tu experiencia.

 

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