Se acercan las fiestas de Navidad y con ellas mucha comida de por medio. Las cenas son muy vastas y siempre hay comida “prohibida” la cual intentamos evitar, pero al final terminamos comiéndola y arrepintiéndonos después.

Intentamos que nuestros hijos coman bien, pero siempre hay chocolates, galletas, dulces que no queremos que coman. Lo intentamos pero se ponen berrinchudos y la familia o nosotros mismos los consentimos dándoles lo que no queremos que coman.

En muchos países las comidas familiares son un momento importante para relacionarse y compartir tiempo con los demás. Sobretodo en Navidad y Año Nuevo. Usamos de excusa estos días importantes para hacer banquetes con la comida tradicional de la familia. De los cuales siempre sobra comida.

En estas fechas del año, sobre todo las mujeres, comenzamos a decir que no vamos a comer tanto, que siempre comemos de más, comemos tanto que subimos varios kilos, entre muchas otras cosas. Nuestro propósito de año nuevo es bajar de peso, pero al final nunca lo logramos.

Ellyn Satter, psicoterapeuta y nutrióloga ha creado “Satter Eating Competence Model” (Modelo Satter de Alimentación Competente). El cual he estado leyendo acerca de como funciona, de su filosofía y su manera de intervenir con las familias. Me encantó la manera en que trata los problemas alimenticios, sobretodo cuando estos sucede con niños. Es un modelo nuevo que no solo se centra en que bajes de peso, sino en que puedas disfrutar todo lo que comes quitándole presión.

 6 pasos que ayudan a reducir la ansiedad y la culpa:

  1. Tomate el tiempo necesario para comer.
    Disfruta lo que estas haciendo. No hagas otra actividad mientras que comes. Que sea un momento agradable donde te puedas relajar.
  2. Come la comida que disfrutes comer.
    No te enrolles pensando en que debes de comer y que no. Presta atención mientras que comes, confía en comer todo lo que quieras, ya sea mucho o poco, que este bien para ti. Come hasta que estes llena.
  3. Escoge la comida que te atraiga más.
    Siéntate y disfrútalo. Repite cuantas veces quieras.
  4. ” Tu cuerpo necesita variedad y tu alma placer”.
    Date el permiso de comer lo que quieras, olvida el pensar que puedes o no comer. El no convertir las frutas y verduras en una obligación, hace que estas las puedas comer con placer. El restringir algunos tipos de comida provoca lo mismo en niños como en adultos,  los cuales comen ansiosamente y llegan a atascarse cuando sí pueden comerlas.
  5. Pon horarios para las comidas y meriendas.
    El tener horarios no solo para las comidas sino también para las meriendas ayuda a que nuestro cuerpo se acostumbre y los niños tengan una rutina.
  6. Come todas las comidas y meriendas sentado.
    Esto ayuda para que podamos realizar todos los pasos anteriores. Disfrutar de la comida y sentir nuestro cuerpo. Nos empuja a no tener prisa por comer.


El poder ser conscientes de las sensaciones de hambre o de estar lleno es importante para poder disfrutar de la comida. Es imprescindible que comamos cuando sentimos hambre, haciendo esto podremos disfrutar más de lo que estamos comiendo. Las presiones sociales y familiares por estar delgado, bajar de peso son tan fuertes que pueden llegar a causar trastornos de alimentación en los adolescentes.

El crear un ambiente de placer, el poder disfrutar y relacionarnos con los demás mientras comemos hará que sea un placer comer. Los regaños y presiones por que coman lo que hay en la mesa provocará que los niños se rebelen y no disfruten lo que comen. Esto es un tema muy interesante del cual escribiré en otro momento.

Para estas fiestas disfrutemos lo que comemos, no nos presionemos por lo que debemos o no comer y comamos cuando tengamos hambre. Si nos relajamos y aprovechamos este tiempo para disfrutar será mucho más sencillo.

 

¡Felices fiestas! Disfruten la convivencia con su familia.

 

 

 

 

 

 

 

 

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